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viernes, 23 de marzo de 2012

Carolina Escobar Sarti




Nació en Guatemala el 11 de diciembre de 1960. Escritora guatemalteca, columnista de prensa, catedrática universitaria e investigadora social. Licenciada en Letras, cuenta con una maestría en Literatura Hispanoamericana, una especialización en Población y Desarrollo de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) y un título de suficiencia investigadora por la Universidad de Salamanca. Es candidata al Doctorado en Sociología y Ciencias Políticas de la Universidad de Salamanca, sólo pendiente de la defensa de tesis.

En Guatemala ha recibido varios reconocimientos del Movimiento de Mujeres, de Prensa Libre, de la Mesa Nacional de Migraciones y de grupos literarios, entre otros. Ha representado a Guatemala en diversos espacios internacionales como la Asamblea de Naciones Unidas en Nueva York y la Feria del Libro de Barcelona 2004. Cuenta con el Premio UNICEF a la Comunicación 2000.

Ha publicado seis libros de poesía: Te devuelvo las llaves (F&G Editores, 2010), Patria mi cuerpo. Historia de una mujer desnuda (F&G Editores, 2008), No somos poetas (F&G Editores, 2006), Rasgar el Silencio (Editorial Palo de Hormigo, 2003), Palabras sonámbulas (Ediciones CES, 2000) y La penúltima luz (Ediciones del Pensativo, 1999). Cuenta con material inédito y experimenta con la narrativa. Ha sido invitada a leer poesía en México, Argentina, El Salvador, Nicaragua, Panamá, Hungría, España y Canadá, entre otros.Ha publicado artículos, ensayos y libros sobre diversos temas, así como poemas en revistas y periódicos de su país, de Austria, Finlandia, Estados Unidos, México, Nicaragua, Bolivia, Argentina, Alemania y España.

Cuenta también con poesía publicada en sitios de Internet, así como en revistas y antologías (“Las palabras pueden: los escritores y la infancia”/UNICEF-PMA 2007; “La herida en el sol”- Poesía contemporánea centroamericana(1957-2007)/Universidad Nacional Autónoma de México 2007;  “Mujer, cuerpo y palabra”/Ediciones Torremozas-Madrid 2004; “Voces de Posguerra”/ Guatemala-2001; “Antología de poesía latinoamericana / Mensajeros de la Lluvia” (Groundwood Books-Estados Unidos-2001; “Mujer, desnudez y palabras” (Artemis Edinter, Guatemala, 2002); “Río” /Semanario de Cultura y Arte- México, junio 2002,  entre otros).


Algunas opiniones sobre su obra:

“Si todo lo político es personal, un poema de amor también es político y en la obra de Carolina Escobar Sarti los amantes se forjan a recuerdos con palabras que duelen y se encajan en la piel. Carolina atesora lo que fue de los amantes, y al igual que ella sabemos que lo único que conservamos hasta la muerte es el recuerdo del amor que alguna vez nos poseyó.” (Elena Poniatowska Amor).

“Su escritura poética es una continuidad profundizadora, en cuyo transcurso las palabras del poema crean las vivencias del amor como una condena feliz y melancólica, apasionada y solitaria, que al mismo tiempo son sigilosas anticipaciones de la muerte.” (Pedro Lastra).

“La profundidad de la existencia es inconmensurable. De igual manera, cada palabra y cada signo de cada palabra tienen su propio universo. Explicar esto es imposible para los científicos, pero es posible para la poesía. Así lo demuestra Carolina Escobar Sarti en su más reciente libro, titulado No somos poetas. “Los poetas somos apenas arqueólogos en oscuras cavernas”, dice. Su libro tiene una filosofía del Ser, inherente tanto a los creadores como al resto de la humanidad. Y en su libro arma una hermosa paradoja: Escobar Sarti crea la poesía negándose a ser creadora de poesía. Contrario a lo común, cuando el poeta pretende que todo cuanto ha salido de computadora o lápiz está destinado al reino de la poesía.” (Juan Carlos Lemus).

“Carolina no se empecina en lo sórdido. Y no porque en lo sórdido no se halle también poesía, sino porque no le va, no le apetece. Está contenta con su fulgor interno, con la luz que irradia, con la palabra sacrosanta que la habita. El regocijo que encuentra en su decir poético nos llega como un viento suave y audaz, un viento que gira en su propia sintaxis, en un ritmo propio, en su música interna. La mayor aventura: ser su propia voz, su propio reflejo en el espejo de la vida que conjuga el amor con la fugacidad del tiempo, del tiempo-amor que nos hunde en lo eterno.” (Margarita Carrera, Premio Nacional de Literatura “Miguel Ángel Asturias”, 1996).

“Carolina se atreve a escribir con esa pureza con que salimos del vientre materno, para invitarnos a hacer lo mismo frente a los escondidos con vestidos y galas para ocultar su vileza de vender patria en pro de su mayor capitalismo, cada vez más alejado de la miseria en la que viven tantos seres humanos.” (Carmen Naranjo).

“Más allá de encontrar los lugares comunes, luego las mamposterías y el maquillaje que borra la diferencia, poco a poco va apareciendo la lucha tremenda con el lenguaje, con las costumbres de su uso, hasta tener un decir más claro, más cerca del cuerpo que dejará de ser el arca del páter, para convertirse en palabras desde el otro y para el otro.” (Rodolfo Arévalo).


Más información sobre la obra de la autora:








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