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martes, 24 de abril de 2012

¿Capturado o rescatado?



Entre los libros que F&G Editores “liberó” el viernes 20 de abril como parte del “book crossing” promovido por la Gremial de Editores estaba La posiblidad de Miia Hakala del escritor españo Alberto Torres Blandina.
El libro fue dejado “olvidado” por una pasajera de uno de los autobuses que circulan por la Calzada Roosevelt. Pero al dejarlo olvidado, ella no bajó de inmediato del autobus sino que solo se cambió de lugar, quería ver qué pasaba con el libro. Lo primero que observó fue que el policía que iba custodiando al piloto vio hacia el asiento una vez, dos veces, pero no se tomó la molestia de acercarse y tomar el objeto olvidado.
En la siguiente parada del autobús subieron al mismo un hombre adulto y una mujer joven, aparentemente su hija. Ambos dirigieron sus miradas hacia el asiento sobre el cual estaba abandonado el libro, expectante de cuál sería su futuro inmediato. Padre e hija intercambiaron miradas, inseguros de qué hacer con el tesoro abandonado. Finalmente la joven mujer se atrevió, lo tomó en sus manos, le vio la portada, la contraportada, el lomo. En su actitud se ponía de manifiesto mucho desconcierto, no sabía que hacer.
Luego de un ligero momento de titubeo abrió el libro y por la sonrisa que le regaló a su padre se deduce que leyó la etiqueta que decía: “Este libro es para que usted lo lea y lo comparta una vez lo haya leído”.
No fue posible deducir si padre e hija decidieron que no podían apropiarse de un libro abandonado, o si el policía se percató de que podía ser algo interesante, para leerse, o para incluirlo en su reporte diario; lo cierto del caso es que lo último que el abandonador de “La posibilidad de Miia Hakala” pudo ver fue cuando la joven mujer le entregó al policía el libro.
Han pasado más de 72 horas y no hemos recibido ningún mensaje que nos informe del aparecimiento con vida y posterior adopción de “La posibilidad de Miia Hakala”. Tampoco hemos recibido llamadas teléfonicas extorsivas donde nos pidan dinero a cambio de la devolución del extraviado. Oficialmente, de parte de la Policía Nacional Civil nadie se ha comunicado con nosotros para informarnos del aparecimiento de un objeto de nuestra pertenencia; y extraoficialmente tampoco hay operativos de vigilancia en torno a nuestras oficinas por realizar actividades sospechosas en autobuses urbanos. Los libros siguen siendo sospechosos.

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